Características principales de los medicamentos genéricos

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Los medicamentos genéricos son medicamentos que se lanzan al mercado sin nombre comercial específico, pero que poseen la misma dosificación y concentración que los equivalentes que sí son comercializados con nombre de marca específico.

Los medicamentos genéricos son tan seguros como los comerciales, ya que tienen el mismo principio activo.

Los genéricos se nombran por el principio activo, que es la base de la fabricación del medicamento. Es común que en la caja del genérico aparezca el nombre del laboratorio que lo ha fabricado seguido del nombre del principio activo.

El uso de un principio activo genérico se consigue una vez caduca la patente. Cuando un laboratorio desarrolla un medicamento y lo patenta, es poseedor de sus derechos durante un número determinado de años. Cada país establece el número de años que dura la patente, en el caso de la Unión Europea, existe una resolución común que afecta a las patentes. Una vez expira la patente, el principio activo y la composición del medicamento se liberan y cualquier laboratorio puede disponer de la receta del medicamento.

Una patente media europea cuesta unos treinta mil euros, una inversión mínima respecto a los beneficios que puede generar un medicamento a un laboratorio durante décadas.

Ventajas e inconvenientes

La principal ventaja de los productos genéricos es que suponen un ahorro en la compra de medicamentos. No solo los usuarios finales, los pacientes, ven reducido su gasto en medicamentos, también los Estados. La mayoría de los Estados tiene un sistema de financiación de medicamentos, por lo que la compra de genéricos supone un ahorro considerable para las arcas del Estado.

El genérico requiere menos inversión inicial, ya que los costes de investigación se reducen al estar ya localizada la molécula primaria y el principio activo.

En España, por ley, el coste del genérico es el mismo que el del medicamento primario.

Existen por el contrario algunos inconvenientes. Por ejemplo, aunque el principio activo es el mismo, es decir, ambos medicamentos curan igual, se ha demostrado que en algunos casos el medicamento primario actúa más tiempo que el genérico, por lo que sería necesaria una dosis mayor del genérico para conseguir un efecto similar al del medicamento primario, al menos en el tiempo.

Otro de los argumentos en contra de los genéricos es que al existir muchas pastillas para la misma dolencia, en algunos casos se puede confundir el medicamento y provocar problemas en el paciente.

Si quieres dejarnos tu opinión acerca de los medicamentos genéricos, puedes hacerlo en nuestra sección de comentarios.

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